Cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios.

La Renga hizo vibrar a Jujuy: un banquete histórico ante miles de almas en la Ciudad Cultural

El pronóstico no falló y la expectativa se transformó en pura realidad: La Renga desató una verdadera tormenta de rock en San Salvador de Jujuy. Este sábado por la noche, la Ciudad Cultural se convirtió en el epicentro de un banquete monumental que congregó a miles de almas llegadas desde todos los rincones del país, confirmando una vez más que la convocatoria del trío de Mataderos no conoce de fronteras.

Desde horas tempranas, las inmediaciones del predio ya respiraban el clásico clima de fiesta. Asados improvisados en las banquinas, banderas flameando con los inconfundibles logos de la banda y el canto unísono de las distintas agrupaciones le fueron poniendo calor a la fría jornada jujeña. El enorme operativo de tránsito y los desvíos planificados cumplieron su función, permitiendo que la inmensa marea humana desembocara de manera ordenada frente al imponente escenario.

Cuando las luces se apagaron y los primeros acordes rasgaron el aire, la Ciudad Cultural estalló en un solo grito. Chizzo, Tete y Tanque demostraron, desde el primer segundo, por qué son los dueños absolutos del rock pesado argentino. La potencia del sonido envolvió a un público que no paró de saltar, conformando un pogo interminable que levantó el polvo y la temperatura de la noche norteña.

La lista de temas fue un viaje perfecto que combinó la rabia de los nuevos cortes con los himnos inmortales que la banda lleva como estandarte hace más de tres décadas. Cada solo de guitarra de Chizzo fue celebrado como un gol, mientras que el bajo incansable de Tete recorría cada centímetro del escenario marcando el latido del recital.

Pasada la medianoche, con las gargantas rotas y la satisfacción del deber cumplido, la familia renga comenzó la desconcentración pacífica. Jujuy volvió a ser testigo de un ritual que trasciende lo estrictamente musical: La Renga no solo dio un concierto, sino que volvió a reafirmar su pacto inquebrantable con su gente. El rock, en su máxima expresión, sigue más vivo que nunca en el Norte argentino.